Presentador de Noticias
martes, 06 de noviembre de 2018 | UCB SCZ Arquitectura
El Edificio como Espacio Determinante de la Salud


Noviembre de 2018 - Santa Cruz, Bolivia

EL EDIFICIO COMO ESPACIO DETERMINANTE DE LA SALUD

Dra. Arq. Miriam Chugar Zubieta1

El entorno inmediato es uno de los elementos que influyen directamente sobre la salud física y mental del ser humano, mucho más los espacios del cotidiano donde permanecemos la mayor parte del tiempo, como la casa donde vivimos y el lugar donde trabajamos, por tanto, el espacio construido no debe causar agresiones a las personas ni al medio ambiente. Entretanto, existen casos en que el propio edificio de vivienda o lugar de trabajo pueden causar mal estar, trastornos o enfermedades que pueden ser provocados por varios factores, desde la concepción del proyecto arquitectónico, la forma de implantación del edificio, los materiales utilizados en su construcción, campos magnéticos, radiofrecuencias, el mobiliario, los artefactos electrodomésticos y hasta algunos hábitos domésticos. El presente artículo trata sobre los riesgos de contaminación en ambientes cerrados, por el uso excesivo de materiales de construcción sintéticos.

Según la Organización Mundial de Salud (OMS)2 existe la propagación de innumerables enfermedades transmisibles debido a la falta de conocimiento técnico en la construcción del edificio. Los ambientes internos son los más afectados por diversos tipos de contaminantes químicos con potencial de emisión de compuestos orgánicos volátiles provenientes de materiales de construcción industrializados, incluyendo formaldehidos; contaminantes provenientes de áreas exteriores (dióxido de azufre y gas radón), y contaminantes biológicos (bacterias, hongos, polen y ácaros).

Actualmente muchos materiales de la construcción poseen en su composición algún tipo de contaminante que puede ser emitido durante su aplicación y/o hasta después de un largo periodo, como el amianto o asbesto, las fibras de vidrio, las tintas que contienen chumbo y el gas radón que desprende el granito. La emisión de polvo por el deterioro y descomposición de dichos materiales también es perjudicial para la salud de las personas. En ambos casos pueden  causar cáncer y/o daños al cerebro.

Asimismo, gran parte de los materiales de construcción utilizados en ambientes cerrados como el cemento cola, las tintas y barnices, las colas y solventes, los conservantes y la pintura esmaltada de los muebles de madera manufacturada, alfombras y cortinas de tejido sintético, entre otros, emiten sustancias toxicas y compuestos orgánicos volátiles (VOC)3 que pueden causar desde enfermedades respiratorias hasta cáncer, dependiendo el grado al cual las personas están expuestas. Según Bower, (1999)4 es común encontrar arsénico en las pinturas para la protección de madera contra termitas. Los VOC es una sustancia química estructurada en aldehído fórmico, en su mayoría son sintéticos derivados de productos petroquímicos, generalmente se encuentran en los materiales de construcción industrializados, cuadro 01.

FUENTES

DESCRIPCIÓN

                                                          
Pinturas y Barnices

  • La pintura común o esmaltada poseen fuertes olores y emiten altos niveles de VOC durante el secando.
  • Contienen formaldehido como conservante, y continua desprendiendo cuando ya está seca.
  • La mayoría de las pinturas son a base de solventes, por tanto, potencialmente irritantes.

Conservantes de madeira

  • Son substancias altamente toxicas, generalmente disueltas en solventes orgánicos.

Adhesivos

  • La mayoría de los adhesivos emiten VOC y otras substancias irritantes en el proceso de uso.

Pisos: Alfombra o vinil

  • Materiales nuevos en revestimientos emiten VOC.

Cuadro 01: Resumen de las fuentes de VOC en ambientes cerrados
Fuente: HOWARCH Peter, REID Anita5

Antiguamente los materiales utilizados en la construcción civil eran naturales, como la arcilla, la piedra, el ladrillo y la madera. Durante el siglo XX, diversos aspectos contribuyeron para las trasformaciones de la construcción civil y el uso de materiales contaminantes. Después de la segunda guerra mundial, con la necesidad de reconstruir rápidamente las ciudades destruidas, se incentivó a la construcción de edificios en grande escala para atender las demanda habitacional.

La revolución industrial también promovió la introducción de nuevas tecnologías y materiales en la construcción civil, como el fierro y el hormigón armado que inicialmente eran utilizados solo en grandes obras de ingeniería, y posteriormente se fueron introduciendo en la construcción de edificios. “La arquitectura ecológica no sugiere dejar de hacer uso de esos materiales que significaron un gran avance, pero recomienda prestar atención para su uso más consiente” (CORRADO, 2004:62)6.

De acuerdo con el Grupo Comunitario de la Unión Europea, (1989:106)7 los materiales de construcción no deben ser contaminantes, ni nocivos como efectos de la emisión de polvo, de gases o de radiaciones, para evitar daños a la salud humana. Así, los materiales considerados más seguros serian aquellos procedentes de la naturaleza, o sea, que no fueron sometidos a transformaciones, ya sea en su estructura, o en su composición química.

Asimismo, los materiales de construcción deben ser aliados al consumo energético requerido, durante su producción y su utilización, no debiendo implicar daños para la salud de las personas. El uso de materiales del lugar, además de la economía en los costos de transporte, propone descubrir nuevas técnicas de construcción, actualmente muy poco utilizadas en la arquitectura contemporánea. El tiempo de vida prolongada, el fácil mantenimiento y la posibilidad de reciclar los materiales utilizados, es otro requisito fundamental para el desarrollo de la construcción eco-compatible. (Grupo Comunitario Unión Europea, 1989).

Por tanto, para proteger la salud física y mental de las personas, en la medida de lo posible se recomienda suprimir el uso excesivo de materiales de construcción que emiten sustancias tóxicas y compuestos orgánicos volátiles en los ambientes internos del edificio.


  1. Docente Investigadora de la Carrera de Arquitectura de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, Unidad Académica Santa Cruz. imchz.ufrj@gmail.com
  2. Organización Mundial de la Salud (1990). Viviendas Saludables: Sobre La iniciativa. Disponible en la Base de Datos Bibliográficos OPAS/OMS. Recuperado de http://www.cepis.ops.oms.org/bvsasv/E/iniciativa/folheto.pdf
  3. Sigla en inglés.
  4. Bower, J. (1999). Healthy House Building for the New Millennium. BloomingtonThe Healthy House Institute Publishing.
  5. Howarch, P. & Reid, A. (2003). La casa antialérgica: Cómo crear un hogar saludable y libre de los agentes causantes de las alergias. Traducción M. J. Díez y Friera. Barcelona: RBA Libros, S.A.
  6. Corrado, M. (2000). La casa ecológica. Traducción de José Luis Trullo Herrera. Barcelona: De Vecchi, S.A.U.
  7. Surgió a inicios de 1970 con la presión de la población que procuraba nuevas formas de habitar, optando así por el bienestar común, promueven nuevos postulados destinados al hábitat.